Film de embalaje, envases, recortes de producción, bidones o piezas fuera de especificación: la industria genera plásticos residuales en prácticamente todas sus fases. Una gestión de residuos plásticos industriales bien planteada no solo garantiza el cumplimiento normativo, también permite recuperar un material con alto valor como materia prima secundaria. En este artículo repasamos los tipos de plástico más habituales en el entorno industrial, cómo se clasifican, cuándo pueden tener consideración de peligrosos, qué vías de valorización existen y qué debes tener en cuenta para gestionarlos correctamente en Cataluña.
Tipos de residuos plásticos generados en la industria
No todos los plásticos industriales son iguales, y esa diversidad condiciona su tratamiento posterior:
- Film y plástico de embalaje (polietileno de baja y alta densidad) procedente de logística y paletizado.
- Envases y bidones industriales, en ocasiones contaminados con restos de producto.
- Recortes, rebabas y piezas de rechazo de procesos de inyección o extrusión (PP, PET, ABS, PVC).
- Plásticos mezclados o multicapa, más difíciles de separar por su composición combinada.
- Plástico procedente de obra o mantenimiento industrial (tuberías, perfiles, aislamientos).
Códigos LER de los residuos plásticos industriales
La correcta clasificación con el código LER (Lista Europea de Residuos) es el punto de partida de cualquier gestión eficaz, ya que determina el tratamiento posterior y la documentación exigida. Los códigos más habituales para el plástico industrial:
| Código LER | Descripción |
|---|---|
| 02 01 04 | Residuos plásticos generados en actividades agrícolas o forestales, distintos a los envases de plástico |
| 07 02 13 | Residuos plásticos procedentes de la fabricación, formulación, distribución y utilización de plásticos. |
| 12 01 05 | Virutas y rebabas de plástico generadas en procesos de mecanizado o conformado. |
| 15 01 02 | Envases de plástico. |
| 17 02 03 | Plástico procedente de obras de construcción y demolición. |
| 20 01 39 | Plásticos de origen asimilable a comercial o doméstico. |
El responsable de asignar el código LER es siempre el productor del residuo, que debe determinar para cada flujo el código que le corresponde en función de su origen y composición.
¿Cuándo un residuo plástico es peligroso?
En la Lista Europea de Residuos, los códigos marcados con asterisco (*) identifican residuos peligrosos. Para el plástico industrial, la distinción clave es si el material está o no contaminado con sustancias peligrosas.
El código 07 02 13 (residuos plásticos de procesos de fabricación) no lleva asterisco: es un residuo no peligroso. Sin embargo, en el mismo subcapítulo existe el código 07 02 14* para residuos procedentes de aditivos que contienen sustancias peligrosas, que sí es peligroso. Lo mismo ocurre con el plástico procedente de obra contaminado: mientras 17 02 03 (plástico de obra) es no peligroso, el 17 02 04* (vidrio, plástico y madera contaminados con sustancias peligrosas) lo es.
Cuando un mismo tipo de residuo puede clasificarse con dos códigos, uno con asterisco y otro sin (lo que se denomina «códigos espejo»), el productor está obligado a determinar la composición del residuo y la presencia de sustancias peligrosas antes de asignar el código. Si existe duda o imposibilidad de determinarlo, el principio de precaución obliga a clasificarlo como residuo peligroso.
Las consecuencias prácticas de que un plástico sea peligroso son significativas:
- El productor debe presentar comunicación previa ante la comunidad autónoma donde esté ubicada la instalación e inscribirse en el registro de productores de residuos (Ley 7/2022, art. 35).
- El almacenamiento en las instalaciones no puede superar los 6 meses.
- Cada recogida requiere documentación de traslado específica y entrega obligatoria a gestor de residuos autorizado para residuos peligrosos.
- El transportista también debe estar autorizado para transportar residuos peligrosos.
Ante cualquier duda sobre la clasificación de un plástico industrial, consulta con un gestor de residuos autorizado. La clasificación incorrecta de un residuo peligroso como no peligroso puede acarrear sanciones administrativas.
¿Cuándo un plástico industrial es un envase y cuándo no?
Esta es una de las preguntas que más confusión genera en el entorno industrial, porque de la respuesta depende si la empresa tiene obligaciones como productora de envases bajo el RD 1055/2022 y el Reglamento (UE) 2025/40 (PPWR).
La definición legal de envase (RD 1055/2022, art. 2) es: «todo producto fabricado con materiales de cualquier naturaleza y que se utilice para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías, desde materias primas hasta artículos acabados, en cualquier fase de la cadena de fabricación, distribución y consumo.»
A efectos industriales, el mismo reglamento distingue tres tipos de envase:
| Tipo de envase | Definición |
|---|---|
| Envase industrial | Destinado al uso y consumo propio del ejercicio de la actividad económica de las industrias. Incluye palets, bidones y contenedores de materias primas que circulan entre empresas. |
| Envase comercial | Sin consideración de doméstico, destinado a comercios, restauración, oficinas y sector servicios. Incluye el film de paletizado de los productos que se distribuyen al por mayor. |
| Envase doméstico | Destinado a productos para consumo por particulares, susceptibles de ser adquiridos en comercios. |
La distinción relevante para una empresa industrial es la siguiente:
- Es envase (y genera obligaciones como productor): el film que envuelve tu producto para su distribución, los bidones en los que envasas materias primas o productos terminados, los palets que pones en el mercado con tus productos. Aunque sea envase industrial, la empresa que lo pone en el mercado es productora de envases.
- No es envase (y solo genera un residuo plástico ordinario): los recortes de producción, las piezas de rechazo, el plástico sobrante de procesos de inyección o extrusión, el film que recibes de tus proveedores y retiras tras el desembalaje. Estos materiales son directamente residuos plásticos y se gestionan como tales.
- Zona gris: los envases reutilizables de transporte entre empresas (como ciertos contenedores o palets) pueden quedar fuera de la definición si cumplen requisitos específicos de reutilización. Es recomendable verificarlo con el gestor o un consultor ambiental.
La importancia práctica de esta distinción: si eres productor de envases, debes inscribirte en el Registro de Productores de Productos, adherirte a un SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor) o cumplir individualmente, y presentar declaraciones anuales de envases. Si solo generas residuos plásticos, solo aplican las obligaciones de la Ley 7/2022 (segregación, documentación, entrega a gestor autorizado).
La jerarquía de residuos aplicada al plástico industrial
Como para cualquier otro flujo, la Ley 7/2022 obliga a aplicar el orden de prioridad de la jerarquía de residuos: prevención en origen, preparación para la reutilización, reciclaje, otras formas de valorización y, solo como último recurso, eliminación. En el caso del plástico, esto se traduce en priorizar siempre el reciclaje mecánico o químico frente a la valorización energética, y esta frente al vertedero.
Procesos de valorización del plástico industrial
Reciclaje mecánico
Es la vía más extendida: el plástico se clasifica por tipo de polímero, se limpia, se tritura y se convierte en granza o escamas que sirven como materia prima secundaria para fabricar nuevos productos. Funciona especialmente bien con flujos limpios y homogéneos, como el film de embalaje o los recortes de producción de un único polímero.
Reciclaje químico
Para plásticos más complejos, mezclados o contaminados que no admiten un reciclaje mecánico eficiente, el reciclaje químico descompone el material en sus componentes moleculares mediante procesos como la pirólisis, permitiendo obtener de nuevo materias primas aptas para la industria petroquímica. Es una tecnología en expansión, aunque todavía con menor implantación que el reciclaje mecánico en España.
Valorización energética
Cuando el reciclaje material no es técnicamente viable, el plástico puede emplearse como combustible alternativo en procesos de valorización energética, siempre bajo control estricto de emisiones y como última opción antes de la eliminación.
Retos específicos: plásticos contaminados, mezclados y multicapa
El principal obstáculo para valorizar plástico industrial no suele ser tecnológico, sino de origen: cuando distintos tipos de polímero se mezclan entre sí o se contaminan con restos de producto, aceite o suciedad, su valorización se complica y encarece. Los materiales multicapa (varios polímeros unidos en una misma lámina) plantean el mismo problema, ya que su separación exige procesos específicos. Por eso, la segregación en origen sigue siendo la palanca más eficaz para mejorar las tasas de reciclaje.
Marco normativo y nuevas obligaciones para residuos plásticos
La Ley 7/2022 establece las obligaciones generales de clasificación, entrega a gestor autorizado y trazabilidad documental que aplican a cualquier residuo plástico industrial.
El Reglamento (UE) 2025/40 (PPWR) entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y es de aplicación general desde el 12 de agosto de 2026. Introduce nuevos requisitos de reciclabilidad, contenido reciclado mínimo y responsabilidad ampliada del productor (RAP) para quienes ponen envases plásticos en el mercado. Los objetivos de contenido mínimo reciclado (30% para botellas PET, 35% para otros envases plásticos) entran en aplicación a partir de 2030.
Para las empresas que generan residuos plásticos en su actividad (no como productoras de envases), lo relevante es mantener actualizada la clasificación LER y verificar que el gestor de residuos con el que trabajan dispone de las autorizaciones vigentes para el tipo de plástico gestionado.
Buenas prácticas de gestión interna para reducir costes
- Separa el film de embalaje del resto de residuos desde el punto de generación: es uno de los flujos más fáciles y rentables de valorizar.
- Evita mezclar distintos tipos de polímero cuando sea posible; la pureza del flujo condiciona directamente su valor como material reciclado.
- Compacta o enfarda el plástico voluminoso para optimizar el transporte y reducir el número de recogidas.
- Forma al personal de planta en la identificación básica de tipos de plástico y en el uso correcto de los contenedores diferenciados.
- Solicita a tu gestor de residuos los certificados de valorización de cada lote, especialmente si tu empresa reporta indicadores de economía circular.
Cómo gestionamos los residuos plásticos industriales en Cataluña
Desde Foment del Reciclatge, empresa de recogida y transporte de residuos del grupo Corporación Everest, ofrecemos un servicio integral de gestión de residuos plásticos industriales en Cataluña: recogida con contenedores adaptados a cada volumen, transporte a nuestras plantas de tratamiento propias PIRSA y PIDEC y trazabilidad documental completa en cada fase del proceso.
Nuestro equipo técnico te ayuda a identificar la vía de valorización más adecuada para cada flujo de plástico y a mantener la documentación de traslado al día, conforme a la normativa de la Agència de Residus de Catalunya.
Para profundizar en el marco normativo, puedes consultar también nuestra guía sobre tratamiento de residuos en 2026 y sobre la Ley 7/2022 y economía circular.



